Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Lo que quería, en primer lugar, era evitar la localidad de Tomsk, ocupada por los tártaros, no obstante, le era preciso llegar a algún caserío o alguna casa de postas para agenciarse algún caballo. Una vez en posesión del animal, se lanzaría fuera de los caminos controlados por las fuerzas tártaras y no volvería a recuperar la ruta de Irkutsk hasta llegar a los alrededores de Krasnoiarsk.
A partir de este punto, si se apresuraba, podía aún encontrar el camino libre y descender hacia el sudeste por las provincias del lago Balkal. A continuación, Miguel Strogoff comenzó a buscar una orientación. Dos verstas más adelante, siguiendo el curso del Obi, se veía una pequeña ciudad, pintorescamente elevada sobre un ligero promontorio del suelo, y algunas iglesias con cúpulas bizantinas, pintadas de verde y oro, perfilaban sus siluetas sobre el fondo gris del cielo.
Era Kolyvan, adonde iban a refugiarse durante el verano los funcionarios y empleados de Kamsk y otras ciudades, para huir del clima malsano de la Baraba. Kolyvan, según las noticias que el correo del Zar había podido conseguir, no debía de estar aún en manos de los invasores. Las tropas tártaras, divididas en dos columnas, habíanse dirigido por la izquierda hacia Omsk y por la derecha hacia Tomsk, descuidando la parte del país que quedaba entre ambas.