Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Entonces se produjo un incidente que debía traer graves consecuencias. Había llegado ya la noche y los jinetes tártaros, habiendo hecho un alto, bebieron bastante encontrándose más o menos borrachos cuando fueron a reanudar la marcha. Nadia, que hasta entonces y como por un milagro, había sido respetada por los soldados tártaros, fue insultada de pronto y sin que mediara ninguna palabra por uno de ellos.
Miguel Strogoff no había podido ver ni oír nada, pero Nicolás vio todos los pormenores.
Entonces, con toda la tranquilidad que le caracterizaba y sin haber reflexionado el alcance de su acción, Nicolás fue derecho hacia el soldado y, antes de que éste pudiera hacer ningún movimiento para detenerlo, se apoderó de una pistola que llevaba en las cartucheras de la silla y la descargó a bocajarro contra el soldado que acababa de insultar a la joven.
Al ruido de la detonación, el oficial que mandaba el destacamento se apresuró a acudir enseguida.