Miguel Strogoff
Miguel Strogoff -¡Mientes! -gritó el Gran Duque, intentando vanamente contener su cólera.
-¡Digo la verdad, Alteza! -respondió fríamente Ivan Ogareff--¡Estuve presente en la batalla de Krasnolarsk y fue allí donde caí prisionero!
El Gran Duque consiguió calmarse y con una seña dio a entender a Ivan Ogareff que no dudaba de la veracidad de sus palabras.
-¿Qué día tuvo lugar la batalla de Krasnoiarsk?
-El 22 de septiembre.
-¿Y ahora, todas las fuerzas tártaras están concentradas alrededor de Irkutsk?
-Todas.
-¿En cuánto las valoras?
-En unos cuatrocientos mil hombres.
Nueva exageración de Ivan Ogareff, al evaluar los efectivos de los tártaros, que pretendía el mismo fin.
-¿No debo esperar refuerzos de las provincias del oeste? -preguntó el Gran Duque.
-No, Alteza, al menos antes de que finalice el invierno.
-¡Pues bien, Miguel Strogoff, escucha esto: aunque no me llegue ninguna ayuda del este ni del oeste y aunque esos bárbaros fuesen seiscientos mil, jamás rendiré Irkutsk!