Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Daba la impresión de que no respondÃa más que cuando se le apremÃaba a preguntas y como si fuera a pesar suyo. En todo caso, siempre añadÃa que era preciso defenderse hasta el último hombre y hacer volar la ciudad antes que rendirla. Con esta labor de zapa, hubiera podido causar mucho daño de no ser porque la guarnición y la población de Irkutsk eran demasiado patriotas para dejarse amilanar. De entre aquellos soldados y aquellos ciudadanos, cercados en una ciudad aislada en el extremo del mundo asiático, no hubo uno solo que pensara en la capitulación. El desprecio de los rusos por aquellos bárbaros no tenÃa lÃmites. De todas formas le supuso el papel odioso que estaba desempeñando Ivan Ogareff, porque nadie podÃa adivinar que el pretendido correo del Zar fuese un traidor. Las naturales circunstancias hicieron que desde su llegada a Irkutsk se establecieran frecuentes contactos entre Ivan Ogareff y uno de los más valientes defensores de la ciudad, Wassili Fedor.