Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Se sabe qué inquietudes devoraban a aquel desgraciado padre. Si su hija, Nadia Fedor, había abandonado Rusia en la fecha señalada, en su última carta enviada desde Riga, ¿qué le habría ocurrido? ¿Estaba todavía intentando atravesar las comarcas invadidas, o ya había caído prisionera hacía tiempo? Wassili Fedor no encontraba tregua en su dolor más que cuando tenía ocasión de batirse con los tártaros, pero, con gran disgusto suyo, las ocasiones'no se presentaban muy frecuentemente.
Por lo tanto, cuando se enteró de la inesperada llegada del correo del Zar, tuvo el presentimiento de que éste podría darle noticias de su hija. Probablemente no era mas que una esperanza quimerica, pero se agarró a ella. ¿No había estado el correo del Zar prisionero de los tártaros como probablemente lo estaba Nadia?
Wassill Fedor fue al encuentro de Ivan Ogareff, el cual aprovechó la ocasión para entrar en franco contacto con el comandante. ¿Pensaba el renegado explotar esa circunstancia? ¿Juzgaba a todos los hombres por el mismo rasero? ¿Creía que un ruso incluso un exiliado político, podía ser lo bastante miserable como para traicionar a su país?