Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Sea como fuere, Ivan Ogareff respondió con una cortesía hábilmente fingida a los intentos del acercamiento del padre de Nadia. Éste, al día siguiente de la llegada del pretendido correo, se dirigió al palacio del gobernador general y allí dio a conocer a Ivan Ogareff las circunstancias en las cuales su hija había debido de salir de la Rusia europea, exponiéndole cuáles eran sus inquietudes.
Ivan Ogareff no conocía a Nadia, pese a que se habían encontrado en la parada de postas de Ichim el día en que ella iba todavía con Miguel Strogoff. Pero entonces había prestado tan poca atención a la joven como a los dos periodistas que se encontraban también allí. No podía, pues, dar a Wassili Fedor ninguna noticia de su hija.
-¿En qué época -preguntó Ivan Ogareff debió de salir su hija del territorio ruso?
-Casi al mismo tiempo que usted -respondió Wassili Fedor.
-Yo salí de Moscú el 15 de julio.
-Nadia debió de salir también por esas fechas. Su carta me lo aseguraba formalmente.
-¿Estaba en Moscú el 15 de julio?
-En esa fecha, seguramente sí.