Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Esta explanada estaba ahora llena de casas de madera, simétricamente dispuestas, de forma que dejaban entre ellas avenidas bastante amplias como para que pudiera circular libremente la multitud. Una aglomeración de casas de todas formas y tamaños constituía un barrio aparte y en cada una de estas aglomeraciones se practicaba un género determinado de comercio. Había el barrio de los herreros, el de los cueros, el de la madera, el de las lanas, el de los pescados secos, etc. Algunas de estas casas estaban construidas con materiales de alta fantasía, como ladrillos de té, bloques de carne salada, etc., es decir, con las muestras de aquellos artículos que los propietarios ofrecían a los compradores con esa singular forma de reclamo tan poco americana.