Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años ¿Por qué aquellos odiosos actos? ¿Qué intentaba el miserable contra la señora Weldon y su hijo? Porque, en definitiva, que quisiera el portugués apoderarse de los negros para venderlos como esclavos, era comprensible, e incluso que tratase de vengarse en la persona de Dick porque le había tratado como se merecía. Pero aquella mujer, aquella madre y su hijito, ¿qué culpa tenían que pagar?
Pero Dick Sand no se amedrentaba y puesto que había sido un capitán a bordo, seguiría siendo un capitán en tierra, con el único afán de salvar a la señora Weldon, al pequeño Jack y a todos aquellos cuya suerte había puesto el Cielo en sus manos.
Los primeros resplandores del día sorprendieron a Dick en sus cavilaciones. Estaba bien decidido. Se levantó y pudo comprobar que, a excepción de Tom, todos dormían.
Dick Sand se le acercó para decirle:
-Usted sabe que estamos en África. Usted ha reconocido el rugido del león y ha visto los instrumentos de los mercaderes de esclavos.
Tom bajó la cabeza asintiendo.