Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años -Pues bien -prosiguió Dick-, es preciso que suframos nosotros solos y que salvemos a nuestros compañeros. No debemos decir una sola palabra de todo esto a la señora ni a los demás. Tenemos que estar más atentos que nunca. Lo que sí tendremos que decir es que Harris nos ha abandonado, que nos ha traicionado, para que estén alertas. Les haremos creer en algún ataque de los indios nómadas. ¿Me ayudará usted, Tom?
-En todo y para todo, señor Dick -contestó el negro, alzando su noble mirada-; puede contar con mi abnegación y también con mi valor.
El joven capitán pensó que pasarían varias horas antes de que sus perseguidores pudiesen alcanzarles.