Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años Sin embargo, aunque los cuidadores de la caravana hablaban unas veces en árabe y otras en dialectos africanos, observó que con frecuencia era pronunciado el nombre de un mercado de aquella importante región: Kazonndé.
Esto le hizo suponer que era hacia aquel lugar a donde se dirigían los prisioneros y que quizá sería allí donde se decidiría su suerte.
Como sea que el grumete, por sus estudios, conocía muchos detalles de la geografía moderna, pudo orientarse con bastante exactitud, sacando la conclusión de que la duración del viaje desde Coanza a Kazonndé duraría unas tres semanas.
Dick Sand pensó que si podía comunicar aquellos pequeños detalles a Tom y a sus compañeros, les infundiría valor o, por lo menos, les serviría de consuelo, al tener la seguridad de que no los llevaban al centro de África, a las regiones de las que no se puede tener la esperanza de salir. ¿Podría llevar a cabo su propósito?
Tom y sus compañeros se hallaban ahorquillados de dos en dos en un extremo del campamento, fuertemente vigilados por doce soldados y un havildar.
Como sea que el grumete podía moverse con cierta libertad, disminuyó poco a poco la distancia que le separaba del grupo de sus compañeros, del que distaba unos cincuenta pasos.