Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años Este viejo se llamaba Tom y era algo así como el jefe natural de los compañeros que se habían contratado con él. Los restantes eran jóvenes de 25 a 30 años y que atendían a los nombres siguientes: Bat -abreviatura de Bartolomé-, hijo del viejo Tom; Austin, Acteón y Hércules.
Cuando estos hombres habían sido recogidos, hacía diez días que se había producido el choque, durante los cuales se habían alimentado con algunas provisiones que habían hallado en la cocina, por no haber podido entrar en la despensa, que se hallaba inundada totalmente de agua. Su tortura fue en aumento. No tenían agua para apagar la sed, que les había torturado tanto que llegaron a perder el conocimiento.
El otro ser vivo salvado era el perro, a quien la presencia de Negoro parecía alterar de un modo tan acusado. Dingo, que era el nombre del can, pertenecía a esta raza de mastines propia de Nueva Holanda, si bien no era en Australia donde el capitán del Waldeck lo había adquirido.
Aquel hermoso animal había sido recogido por el capitán del Waldeck a pesar que de momento se había mostrado poco tratable. Parecía recordar a su antiguo amo, del que tal vez había sido separado violentamente y al que, en aquel paraje desierto, no había vuelto a encontrar.