Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años Ya sólo faltaba tirar de la driza una vez la flecha quedó establecida por encima de la cangreja, pero Hércules ayudado por Acteón e incluso por el pequeño Jack, que se había unido a ellos, tiró tan fuerte que la driza se rompió y los tres cayeron de espaldas. Por fortuna no se hicieron daño.
-No se preocupen -gritó Dick-. Unan los dos cabos y tiren con suavidad.
Todo marchaba bien y la Pilgrim navegaba con rapidez, con la proa hacia el Este. Sólo quedaba mantenerlo en aquella dirección.
A pesar del trabajo realizado, la instalación del velamen no estaba aún terminada, pues faltaban las velas altas, cuya acción, cuando se trata de adquirir la máxima velocidad, es necesaria.
Esta maniobra era más difícil que la llevada a cabo, pero Dick resolvió efectuarla. Confió la rueda del timón a Tom, y se dispuso al trabajo, ayudado por Acteón, Bat, Austin y Hércules.
Todos pusieron manos a la obra, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Dick quien, trepando por los flechastes, por los escapos del envés y por los obenques del mastelero de la gavia, demostraba un conocimiento poco común en un muchacho de su edad, y una agilidad asombrosa.