Un Drama en México
Un Drama en México —¿Por qué esta maniobra?
MartÃnez, sin responderle, saltó del banco de cuarto y corrió al castillo de proa.
—¡El timón a sotavento! —ordenó—¡Las brazas de babor por delante! ¡Bracear! ¡Suelta la escota del foque mayor! En este momento, nuevas detonaciones estallaban a bordo del Asia.
La tripulación obedeció las órdenes del teniente, y el brick, virando bruscamente a barlovento, se inmovilizó y se puso al pairo con la gavia pequeña.
El capitán, volviéndose entonces hacia los pocos hombres que se habÃan apiñado en torno a él, gritó:
¡A mÃ, mis valientes! —y avanzando hacia MartÃnez, ordenó: ¡Que se detenga a este oficial!
—¡Muerte al capitán! —respondió MartÃnez.
Pablo y dos oficiales más empuñaron la espada y las pistolas. Algunos marineros, con Jacopo al frente, se lanzaron en su ayuda; pero, detenidos al instante por los amotinados, fueron desarmados y se vieron en la imposibilidad de actuar.
Los infantes de marina y la tripulación se alinearon a lo largo del barco y avanzaron contra sus oficiales. Los hombres fieles, acorralados contra la toldilla, sólo podÃan hacer una cosa: lanzarse sobre los rebeldes.
El capitán Orteva dirigió el cañón de su pistola contra MartÃnez.