Un Drama en México
Un Drama en México —Pues bien, no se les contestará, —repuso Playfair —, y se quedarán con las ganas de satisfacer su curiosidad.
Los cruceros, entretanto, se dirigÃan a todo vapor hacia el DelfÃn, que continuaba su ruta, teniendo cuidado de no ponerse al alcance de sus cañones. Pero queriendo ganar tiempo, Playfair mandó poner la proa al sudoeste, tratando de engañar a los buques enemigos. En efecto, éstos creyeron que el DelfÃn intentaba lanzarse a los pasos de la isla Morris, donde las baterÃas, con un solo disparo, podrÃan echar a pique a la nave inglesa, y dejaron que el DelfÃn siguiera su rumbo hacia el sudoeste limitándose a observarlo sin darle caza de cerca.
Durante una hora no cambió la situación respectiva de las naves. Jacobo Playfair, queriendo entonces engañar mejor a sus enemigos respecto a la marcha del DelfÃn, ordenó moderar la velocidad y navegó a media máquina. Sin embargo, a juzgar por los torbellinos de humo que escapaban de sus chimeneas, daban a entender que deseaba obtener el máximo de presión y, por consiguiente, el de rapidez.
—¡Qué chasco se van a llevar cuando vean que escapamos de sus manos! —dijo Jacobo Playfair.