Un Drama en México
Un Drama en México AL dÃa siguiente los caballos estaban ensillados y embridados antes de la salida del sol.
Los viajeros, cabalgando por senderos apenas marcados que serpenteaban ante ellos, se internaron hacia el este atajando al sol. Su viaje parecÃa auspiciarse favorablemente. Si no hubiera sido por la actitud taciturna del teniente, que contrastaba con el buen humor del gaviero, se les habrÃa tomado por las personas más honradas de la tierra. El terreno ascendÃa cada vez más. La inmensa meseta de Chilpanzingo, en la que reina el mejor clima de México, no tardó en extenderse hasta los confines del horizonte. Esta región, perteneciente a la zona templada, está situada a mil quinientos metros sobre el nivel del mar, y no experimenta ni los calores de las tierras bajas ni los frÃos de las zonas elevadas. Pero, dejando este oasis a su derecha, los dos españoles llegaron a la aldea de San Pedro y, luego de tres horas de descanso, reemprendieron su ruta dirigiéndose al pequeño pueblo de Tutela del RÃo.
—¿Dónde vamos a pernoctar? —preguntó MartÃnez.
—En Tasco —respondió José—. Una gran ciudad, comparada con estas aldeillas, mi teniente.