Un hijo adoptivo
Un hijo adoptivo Los mismos, El BARÓN, LAURENT
LAURENT: (Anunciando). ¡El Señor Barón Gulistan d’Entremouillettes!
DUMORTIER: ¡Ah! Señor Barón.
EL BARÓN: ¿Quién es? Mi querido Dumortier, supongo.
DUMORTIER: (dirigiéndose aIsidore[17]) Ha dicho: ¡Mi querido Dumortier!
ISIDORE: (En voz alta). ¡Señor!
EL BARÓN: ¡Ah! Sr. Isidore, me imagino.
ISIDORE: (Aparte). ¡Imagina todo el tiempo! ¡Qué hombre!
EL BARÓN: ¡Ah! Eres tú, Césarine.
CESARINE: ¿Dormiste bien, tÃo?
EL BARÓN: Dormà placenteramente, Césarine. ¿Y tú?
CESARINE: Yo también, tÃo.
EL BARÓN: Me encanta saber que tus sueños son dignos de tu nacimiento y que nuestra familia no tiene nada de qué avergonzarse.
CESARINE: ¡Nada! (bajo a Isidore). Yo pensaba en usted, Sr. Isidore.
ISIDORE: Querida Césarine.
LAURENT: ¿Honrará el Señor Barón a estos[18] árboles, almorzando bajo su sombra?