Una ciudad flotante

Una ciudad flotante

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Un tal Harry Drake.

—¡Drake! —exclamé—. Ese hombre está a bordo.

—¿Aquí? ¿Aquí? —repitió el capitán Arquibaldo, cogiendo mi mano y mirándome a la cara.

—Sí —repetí—, aquí, a bordo.

—¡Quiera el cielo —dijo con gravedad Corsican—, que él y Fabián no se encuentren! Afortunadamente no se conocen, o al menos Fabián no conoce a Harry Drake. ¡Pero este nombre, pronunciado en su presencia, provocará una explosión!

Entonces referí a Corsican lo que sabía respecto a Harry Drake, según la relación del doctor Pitferge. Pinté tal cual era a aquel aventurero, insolente y malvado, arruinado ya por sus vicios y desórdenes, pronto a rehacer su fortuna sin reparar en los medios. En aquel momento, pasó Drake junto a nosotros, y se lo señalé al capitán, cuyos ojos se animaron repentinamente: hizo un gesto de cólera que yo contuve.

—Sí —me dijo—. Tiene cara de bribón. Pero ¿a dónde va?

A América, a pedir a la casualidad lo que no quiere pedir al trabajo.

—¡Pobre Elena! —murmuró el capitán—. ¿Dónde está?

—Puede que ese miserable la haya abandonado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker