Una ciudad flotante

Una ciudad flotante

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Creo —respondió el doctor—, todo lo que me refieren personas dignas de crédito. Sé, por los oficiales de cuarto y por los marineros, unánimes sobre este punto, que en las noches oscuras, una sombra, una forma indecisa, pasea por el buque. ¿Cómo viene? No se sabe. ¿Cómo desaparece? Tampoco se sabe.

—¡Por San Dustaní! ¡La acecharemos juntos! —exclamó Corsican.

—¿Esta noche? —preguntó el doctor.

—Sí. Y vos —añadió Corsican, volviéndose hacia mí—, ¿nos acompañaréis?

—No —dije—. No quiero turbar el incógnito del fantasma. Prefiero creer que el doctor se chancea.

—No me chanceo —repuso el terco Pitferge.

—¡Vamos, doctor! —le dije—. ¿Creéis formalmente en los muertos que recorren las cubiertas de los buques?

—Creo en los muertos que resucitan —contestó el doctor—. Esto es tanto más extraño cuanto que soy médico.

—Médico —dijo Corsican, como si le asustase la palabra.

—No os alarméis, capitán —respondió el doctor sonriendo amistosamente—. En viaje, no ejerzo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker