Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino El 25 de diciembre, el Nautilus navegaba en medio del archipiélago de las Nuevas Hébridas que Quirós descubrió en 1606, exploradopor Bougainville en 1768 y al que Cook dio su nombre actual en 1773. El grupo se compone principalmente de nueve grandes islas y forma una banda de ciento veinte leguas de norte-noroeste a sursudeste, comprendida entre los 15º y los 2º de latitud sur y los 164º y 168º de longitud. Pasamos bastante cerca de la isla de Aurú que, en el momento de las observaciones se me apareció como una masa de verdes bosques, dominada por un pico de gran altura. Era el día de Navidad y Ned Land me dio la impresión de que extrañaba mucho la celebración del "Christmas", verdadera fiesta familiar realizada con entusiasta celo por los protestantes.
Hacía unos ocho días que no había visto al capitán Nemo, cuando el 27 por la mañana entró en el gran salón, siempre con el aire de quien acaba de separarse de uno apenas cinco minutos antes. Yo estaba ocupado en reconocer en el planisferio la ruta del Nautilus. El capitán se acercó, apoyó el índice en el mapa y dijo:
-Vanikoro.
Era el nombre de los islotes donde se perdieron los navíos de La Pérouse. Yo me levanté al instante.
-¿El Nautilus nos lleva a Vanikoro?, pregunté.
-Sí, señor profesor, respondió el capitán.
-¿Y podré visitar las famosas islas donde zozobraron la Boussole y la Astrolabe?