Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -¡Cómo!, exclamó Consejo. ¿Hacen falsas aves del paraíso?
-Sí, Consejo.
-¿Y sabe el señor cómo proceden los indígenas?
-Por supuesto. Las aves del paraíso, durante los monzones del este, pierden las magníficas plumas que les rodean la cola y que los naturalistas llaman plumas subalares. Los falsificadores de volátiles recogen dichas plumas y se las adaptan diestramente a alguna pobre cotorra previamente mutilada. Luego tiñen él lugar de sutura, barnizan al pájaro y envían a los museos o coleccionistas de Europa tales productos de su singular industria.
-¡Vaya!, comentó Ned Land. ¡Si no es el pájaro, por lo menos son sus plumas, y mientras no se lo destine a la cocina, yo no veo gran daño en ello!