Veinte mil leguas de viaje submarino

Veinte mil leguas de viaje submarino

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Discúlpeme el señor, respondió Consejo, pero el amigo Ned adereza un pastel de canguro que será una maravilla. Me quedé a solas, me acosté, pero dormí bastante mal. Oía el ruido de los salvajes que pataleaban en la plataforma, lanzando gritos ensordecedores. La noche transcurrió así, sin que la tripulación se apartara de su habitual inercia. Se preocupaban tanto por la presencia de los caníbales como se afligen los soldados de un fuerte blindado por las hormigas que corren sobre sus muros defensivos. 

A las seis de la mañana me levanté. La compuerta permanecía cerrada. No se renovó, pues, el aire interior, pero los depósitos, cargados en vista de cualquier acontecimiento, funcionaron a tiempo, arrojando algunos metros cúbicos de oxígeno en la atmósfera empobrecida del Nautilus. Trabajé en mi habitación hasta mediodía, sin haber visto, siquiera un instante, al capitán Nemo. Al parecer, no se hacían a bordo preparativos para la partida.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker