Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino Y, en mi opinión, dicho animal pertenecía a la rama de los vertebrados, a la clase de los mamíferos, al grupo de los pisciformes y, finalmente, al orden de los cetáceos. En cuanto a saber en qué familia, ballena, cachalote o delfín, o en qué género o especie cabía ubicarlo, era cuestión que se elucidaría ulteriormente. Para resolverla tendríamos que disecar al monstruo desconocido; para disecarlo, apresarlo antes; para apresarlo, arponearlo -cosa que incumbía a Ned Land-; para arponearlo, verlo -lo que era tarea de la tripulación-, y para verlo, encontrarnos con él, lo que estaba enteramente librado a la casualidad.