Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino El día 29 de enero la isla de Ceilán desapareció del horizonte, y el Nautilus, a una velocidad de veinte millas por hora, se deslizó por el laberinto de canales que separa las Maldivas de las Laquedivas. Pasó a la altura de la isla de Kitan, tierra de origen madrepórico, descubierta por Vasco de Gama en 1499 y una de las diecinueve islas principales del archipiélago de las Laquedivas, situado entre los 10º y 14º 72´ de latitud norte y los 69º y 50º 72' de longitud este. Habíamos recorrido hasta entonces dieciséis mil doscientas veinte millas, o siete mil quinientas leguas desde nuestro punto de partida en los mares del Japón.
Al día siguiente -30 de enero-cuando el Nautilus emergió a la superficie del océano, no habla ninguna tierra a la vista. Seguía la ruta norte-noroeste, y se dirigía hacia el mar de Omán, ubicado entre Arabia y la península Indica que se encuentra en la desembocadura del golfo Pérsico.
Era un callejón sin posible salida. ¿Adónde nos conducía, pues, el capitán Nemo? No hubiera podido decirlo. El canadiense, al advertir la situación, preguntó adónde nos dirigíamos.
-Vamos, maestro Land, hacía donde nos conduzca la fantasía del capitán.
