Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Ciertamente, respondí, su navío está adelantado en un siglo, en varios, posiblemente, a su época. ¡Qué desdicha que un secreto semejante deba morir con su inventor!
El capitán Nemo no me respondió.
-Según mi parecer, señor Aronnax, hay que buscar en este nombre de mar Rojo una traducción de la palabra hebrea "edrom", v si los antiguos se lo atribuyeron fue con motivo de la particular coloración de sus aguas.
-Hasta ahora, sin embargo, no he visto sino olas límpidas y sin ningún tinte particular.
-Sin duda, pero avanzando hacia el fondo podrá percibir esa aparición singular. Recuerdo haber visto la bahía de Tor enteramente roja, como un lago de sangre.
-¿Y atribuye tal coloración a la presencia de un alga rnicroscópica?
-Sí, es una materia mucilaginosa púrpura producida por pequeños vegetales conocidos con el nombre de trichodesmias, de los que, son necesarios cuarenta mil para ocupar el espacio de un milímetro cuadrado. Es posible que los encuentre cuando lleguemos a Tor.
-¿De modo que, capitán Nemo, ésta no es la primera vez que usted recorre el mar Rojo a bordo del Nautilus?
-No, señor.