Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Detestable, señor Aronnax. Los historiadores griegos y latinos no hablan de él elogiosamente. Estrabón dice que es particularmente duro en la época de los vientos etesios y en la estación de las lluvias. El árabe Edrisi, que lo distingue con el nombre de golfo de Colzum, relata que los navíos perecían en gran número en sus bancos de arena y que nadie se arriesgaba a navegar en él de noche. Es, según afirma, un mar sujeto a terribles huracanes, sembrado de inhospitalarias islas y "que no ofrece nada bueno" ni en sus profundidades ni en su superficie.
-¡Cómo se ve, repliqué, que esos historiadores no han navegado a bordo del Nautilus!
-Sin duda, respondió sonriendo el capitán, y a este respecto los modernos no están más adelantados que los antiguos. ¡Han sido necesarios muchos siglos para que descubrieran la potencia mecánica del vapor! ¡Quién sabe si dentro de cien años resultará posible ver un segundo Nautilus! El progreso es lento, señor Aronnax.