Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Solamente, agregué, una observación, una sola. Es necesario que la ocasión sea realmente seria. Nuestra primera tentativa de fuga debe tener éxito; pues si fracasa, no tendremos la ocasión de repetirla, y el capitán Nemo no nos lo perdonará.
-Todo es, justo, respondió el canadiense. Pero su observación puede aplicarse a toda tentativa de evasión, asà tenga lugar dentro de dos años o de dos dÃas. Pues la cuestión es siempre ésta: si una ocasión favorable se presenta, es necesario aprovecharla.
-De acuerdo, y ahora, me dirá usted, Ned, ¿qué es lo que entiende por una ocasión favorable?
-Será la que en una noche oscura lleve al Nautilus a corta distancia de una costa europea.
-¿Y usted intentarla salvarla a nado?