Veinte mil leguas de viaje submarino

Veinte mil leguas de viaje submarino

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El 20 de julio cortamos el trópico de Capricornio a los 105º de longitud, y el 27 del mismo mes cruzábamos el ecuador por el meridiano centésimo décimo. Una vez determinada esta situación, la fragata tomó más decididamente el rumbo hacia el oeste y se internó en las aguas centrales del Pacífico. El comandante Farragut pensaba con razón que era preferible surcar las aguas profundas y alejarse de los continentes y de las islas cuyas cercanías pareció evitar siempre el animal, "sin duda porque no hallaba bastante agua para él", decía el contramaestre. La fragata, luego de renovar su carga de carbón, pasó a la altura de las islas Pomotú, Marquesas y Sandwich, cortó el trópico de Cáncer a los 132º de longitud y se dirigió hacia los mares de la China.

¡Nos hallábamos por fin en el escenario de los últimos retozos del monstruo! Y, por decirlo todo, ya no era vida la de a bordo. Los corazones palpitaban espantosamente y se creaban para lo porvenir incurables aneurismas. Toda la tripulación padecía una sobreexcitación nerviosa de la que yo no podría dar idea. Ya no comíamos, ni dormíamos. Veinte veces por día el error o una ilusión óptica de un marinero, inclinado en las vergas, sumíanos en intolerables dolores, y tales emociones veinte veces reiteradas nos mantenían en un estado de exaltación demasiado violento para que no produjera alguna reacción a corto plazo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker