Veinte mil leguas de viaje submarino

Veinte mil leguas de viaje submarino

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

A qué se debía el resplandor, qué materias lo alimentaban, por que y cómo se mantenía en la masa líquida, no hubiera podido determinarlo. En todo caso, nos alumbraba, tenuemente es cierto, pero pronto me acostumbré a esas extrañas tinieblas y comprendí, entonces, la inutilidad de los aparatos Ruhmkorff. El capitán Nemo y yo marchamos uno junto al otro, directamente hacia la claridad antedicha. El suelo llano se empinaba poco a poco. 

Dábamos largos pasos apoyados en el bastón, pero nuestro avance era lento, en suma, porque se nos hundían los pies en un limo amasado con algas y sembrado de piedras chatas. Aquellas acumulaciones pedregosas se hallaban dispuestas, en el fondo oceánico con cierta regularidad que no podía explicarme. Percibía gigantescos surcos que se perdían en la oscuridad lejana y cuya longitud escapaba a todo cálculo. Otras particularidades se presentaban también y me resistía a admitirlas. Me parecía que mis pesadas suelas de plomo aplastaban un lecho de osamentas que se quebraban con ruido seco. 

¿Qué llanura era ésta que estábamos recorriendo así? Hubiera querido interrogar al capitán, pero el lenguaje por signos, que le permitía comunicarse con sus compañeros cuando lo seguían en sus excursiones submarinas, era todavía incomprensible para mí.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker