Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -¿Se figuran, les pregunté, lo que debió ser este embudo cuando estaba lleno de lavas ardientes, y el nivel del líquido incandescente se alzaba hasta el orificio de la montaña como el metal fundido entre las paredes de un horno?
-Me lo figuro perfectamente, respondió Consejo. ¿Pero el señor me dirá por qué el gran fundidor ha suspendido su operación, y cómo se produjo el cambio del gran horno en aguas tranquilas de un lago?
-Muy probablemente, Consejo, porque alguna convulsión ha producido por debajo de la superficie del océano esta abertura que ha servido de paso al Nautilus. Entonces, las aguas del Atlántico se precipitaron en el interior de la montaña. Hubo una lucha terrible entre los dos elementos, lucha que terminó con el triunfo de Neptuno. Pero muchos siglos han transcurrido desde entonces, y el volcán sumergido se ha transformado en tranquila gruta.
-Muy bien, replicó Ned Land. Acepto la explicación, pero lamento en nuestro interés, que esta abertura de que habla el señor profesor no se haya producido encima del nivel del mar.