Veinte mil leguas de viaje submarino

Veinte mil leguas de viaje submarino

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Consejo recolectó algunos manojos. En cuanto a la fauna, contaba con millares de crustáceos de todas clases, cangrejos, bogavantes o cabrajos torteros, gambas, camarones, arañas, galateas, y un número prodigioso de nioluscos, margaritas, múrices y lapas.

En este lugar se abría una magnífica gruta. Mis compañeros y yo tuvimos el placer de tendernos sobre la fina arena. El fuego había pulido las paredes esmaltadas y brillantes, salpicadas de mica en polvo. Ned Land tanteaba las murallas y trataba de sondear su espesor. No pude menos que sonreirme. 

La conversación se orientó entonces hacia sus eternos proyectos de fuga, y me pareció que podía darle, sin aventurarme damasiado, la esperanza de que el capitán Nemo sólo se habla dirigido al sur para renovar su provisión de sodio. Yo esperaba, por lo tanto, que después se aproximaría a las costas de Europa... de América, lo que le permitirla al canadiense renovar con mejor éxito sus tentativas. Hacía una hora que estábamos tendidos en la encantadora gruta. La conversación, animada al principio, languidecía. Cierta somnolencia se apoderaba de nosotros, v como yo no tenía ninguna razón para resistirme al sueño, me dejé llevar por un profundo sopor. De repente, me despertó la voz de Consejo.

-¡Atención! ¡Atención!, gritaba el buen muchacho.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker