Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Tiene usted razón, señor Aronnax, me dijo, si mañana no obtengo la altura del sol, no podré reanudar la operación hasta dentro de seis meses. Pero también, y precisamente porque los azares de mi navegación me trajeron a estos mates el 21 de marzo, me será fácil determinar nuestra posición, siempre que a mediodía el sol aparezca a nuestra vista.
-¿Por qué, capitán?
-Porque cuando el astro diurno describe espirales tan alargadas, es difícil medir con exactitud su altura sobre el horizonte y los instrumentos están expuestos a cometer graves errores.
-¿Cómo procederá usted, entonces?
-Sólo utilizaré mi cronómetro, me respondió el capitán Nemo. Si mañana, 21 de marzo, a mediodía, el disco del sol, descontada la refracción, aparece cortado exactamente por el horizonte norte, quedará comprobado que nos hallamos en el polo sur.