Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Si no los pescan, por lo menos los marinos los ven. Uno de mis amigos, el capitán Paul Bos, de El Havre, me afirmó reiteradamente que se habla encontrado con uno de esos monstruos colosales en los mares de la India. Pero el hecho más sorprendente, y que no permite negar la existencia de dichos animales gigantescos, ocurrió hace unos años, en 1861.
-¿Y cuál es ese hecho?, preguntó Ned Land.
-Se lo diré. En 1861, en el nordeste de Tenerife, más o menos en la latitud en que nos encontramos en este momento, la tripulación del aviso Alecton divisó un enorme calamar que nadaba en sus cercanÃas. El comandante Bouguer se aproximó al animal y lo atacó a tiros de fusil y arponazos, sin ningún éxito, pues las balas y los arpones atraviesan esas carnes blandas como una gelatina sin consistencia.