Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Y bien, Ned, ¿usted quiere que le pregunte al capitán Nemo cuáles son sus intenciones con respecto a nosotros?
-SÃ, señor.
-¿Aunque ya nos las haya hecho saber?
-SÃ, quiero conocer su última palabra. Si usted lo prefiere, háblele en mi nombre, solamente en mi nombre.
-Es que lo veo raras veces. Creo que evita mi presencia.
-Razón de más para ir a verlo.
-Lo interrogaré, Ned.
-¿Cuándo?, preguntó insistiendo el canadiense.
-Cuando lo encuentre.
-Señor Aronnax, ¿quiere que vaya a verlo yo?
-No, déjemelo usted a mÃ. Mañana...
-Hoy, dijo Ned Land.
-Sea. Lo veré hoy, respondÃle al canadiense, pues si él actuaba personalmente lo habrÃa echado todo a perder.