Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino No sabía yo qué pensar de ello, cuando oí a mi lado la voz del capitán Nemo que decía lentamente:
-En otro tiempo ese navío se llamaba el Marsellés. Llevaba setenta y cuatro cañones y fue botado en 1762. El 13 de agosto de 1778, al mando de La Poype-Vertrieux, combatió denodadamente con el Preston. El 4 de julio de 1779 concurrió, con la escuadra de Estaing, a la toma de Granada. El 5 de setiembre de 1781 participó en el combate trabado por el conde de Grasse en la bahía de Chesapeake.
En 1794, la República Francesa le cambió el nombre. El 16 de abril de ese mismo año se unía en Brest a la escuadra de Villaret-Joyeuse, encargada de dar escolta a un cargamento de trigo procedente de América bajo el mando del almirante Van Stabel. El 11 y el 12 de pradial, dicha escuadra se encontraba con los barcos ingleses.
Señor, hoy 1 de junio de 1868, estamos a 13 de pradial, según el calendario republicano. Hace exactamente setenta y cuatro años que en este mismo lugar, a los 47º 24' de latitud y 17º 28' de longitud, este navío, tras una lucha heroica que le desmanteló los tres palos, le anegó los pañoles y le puso fuera de combate a la tercera parte de la tripulación, prefirió hundirse con sus trescientos cincuenta y seis marinos antes que rendirse, y clavando el pabellón a popa desapareció bajo las aguas al grito de ¡Viva la República!