Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino Añadiré que era hombre altivo, que su mirar firme y tranquilo parecía reflejar hondos pensamientos, y que de todo el conjunto, de la homogeneidad de expresiones entre los movimientos del cuerpo y los del rostro, de acuerdo con las observaciones de los fisonomistas resultaba una indiscutible franqueza.
Me sentí "involuntariamente" tranquilizado en su presencia y saqué buen augurio de nuestra entrevista.