Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra Stapi es una aldea formada por una treintena de chozas, construida sobre la lava, bajo los rayos del sol que refleja el volcán. Se extiende al fondo de un pequeño fiordo encajado en una muralla basáltica del más extraño efecto.
Como se sabe, el basalto es una roca oscura de origen Ãgneo. Adopta formas regulares que sorprenden por su disposición. Aquà la naturaleza procede geométricamente y trabaja al modo humano, como si hubiera manejado la escuadra, el compás y la plomada. Si en todas partes hace arte con sus grandes masas lanzadas sin orden, sus conos apenas esbozados, sus pirámides imperfectas, la extravagante sucesión de sus lÃneas; aquÃ, queriendo dar ejemplo de regularidad y adelantándose a los arquitectos de las primeras edades, ha creado un orden severo que no han superado ni los esplendores de Babilonia ni las maravillas de Grecia.
Yo habÃa oÃdo hablar de la Calzada de los Gigantes de Irlanda y de la Gruta de Fingal de una de las Hébridas, pero el espectáculo de una infraestructura basáltica no se habÃa ofrecido aún a mis ojos.
Y en Stapi aquel fenómeno se mostraba en toda su belleza.
