Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra —Sà —responde el profesor, continuando con sus observaciones—, y ya ves que estos peces fósiles no guardan la menor identidad con las especies actuales. Poseer uno de estos seres vivos es un verdadero honor para un naturalista.
—Pero ¿a qué familia pertenece?
—Al orden de los ganoides, familia de los cefaláspidos, género…
—¿S�…
—Género de los pterichtis, lo jurarÃa. Pero éste ofrece una particularidad que, según dicen, se encuentra en los peces de las aguas subterráneas.
—¿Cuál?
—Es ciego.
—¿Ciego?
—No solamente ciego, sino que le falta por completo el órgano de la vista.
Miro, y nada es más cierto. Pero puede ser un caso particular. Hans ceba de nuevo la caña y la echa al mar. A buen seguro que este océano abunda en peces, porque en dos horas hemos cogido gran cantidad de pterichtis, asà como otros que pertenecen a una familia también extinguida, los diptéridos, cuyo género mi tÃo no puede reconocer. Todos carecen del órgano de la vista. Esta pesca inesperada renueva provechosamente nuestras provisiones.