Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra a
c
i
e
a
!
m
h
p
ñ
ü
—Bueno —dijo el profesor sin haberlo leÃdo—. Ahora dispón esas palabras en una lÃnea horizontal. ObedecÃ, y obtuve la siguiente frase:
¡ooeab Tm, qG eeumurn aciea! mhpñü
—Perfecto —dijo mi tÃo, arrancándome el papel de las manos—, esto ya se parece al viejo documento: las vocales y las consonantes están agrupadas en el mismo desorden; incluso hay mayúsculas en medio de las palabras, y hasta una coma, igual que en el pergamino de Saknussemm.
No dejaron de parecerme muy ingeniosas estas observaciones.