Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra Entonces el profesor cogió el cadáver fósil y lo manipuló con la destreza de un vendedor de antigüedades.
—Ya lo ven —siguió—, no tiene seis pies de largo, y nos encontramos muy lejos de los presuntos gigantes. En cuanto a la raza a que pertenece, es caucásica sin lugar a dudas. Pertenece a la raza blanca, a la nuestra. El cráneo de este fósil es regularmente ovoide, sin desarrollo de pómulos, sin proyección de la mandÃbula. No presenta ningún carácter de ese prognatismo que modifica el ángulo facial[20]. Midan ese ángulo: tiene casi noventa grados. Pero iré más lejos aún en el terreno de las deducciones, y me atreveré a decir que esta muestra humana pertenece a la familia japética, diseminada desde las Indias hasta los lÃmites de la Europa occidental. No sonrÃan, señores.
Nadie sonreÃa, pero ¡el profesor tenÃa tal hábito de ver expansionarse los rostros durante sus doctas disertaciones!