Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra —SÃ, está perfectamente demostrado que el calor aumenta aproximadamente un grado por cada setenta pies de profundidad bajo la superficie del globo; ahora bien, admitiendo que esta proporción sea constante, y siendo el radio terrestre de mil quinientas leguas, en el centro habrá una temperatura superior a los doscientos mil grados. Por tanto, las materias del interior de la Tierra se encuentran en estado de gas incandescente, porque los metales, el oro, el platino y las rocas más duras no resisten semejante calor. Asà pues, tengo derecho a preguntar si se puede penetrar en semejante medio.
—O sea, Axel, que lo que te preocupa es el calor.
—Por supuesto. Si llegamos tan sólo a una profundidad de diez leguas, habremos alcanzado el lÃmite de la corteza terrestre, porque ahà la temperatura ya es superior a mil trescientos grados.
—¿Y tienes miedo a entrar en fusión?
—Le dejo a usted que decida por mà —respondà con humor.