Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra —Que esa masa lÃquida estarÃa sujeta, como el océano, a la atracción de la Luna, y, por consiguiente, dos veces al dÃa se producirÃan mareas interiores que, levantando la corteza terrestre, darÃan lugar a periódicos temblores de tierra.
—Sin embargo, es evidente que la superficie del globo ha estado sometida a la combustión, y podemos suponer que la corteza exterior se enfrió primero, mientras el calor se refugiaba en el centro.
—Falso —respondió mi tÃo—; la Tierra ha sido calentada por la combustión de su superficie, y no de otro modo. Su superficie estaba compuesta de gran cantidad de metales, como el potasio y el sodio, que tienen la propiedad de inflamarse al solo contacto con el aire y el agua; estos metales ardieron cuando los vapores atmosféricos se precipitaron en forma de lluvia sobre el suelo; y poco a poco, cuando las aguas penetraron en las fisuras de la corteza terrestre, provocaron nuevos incendios con explosiones y erupciones. De ahà que los volcanes fueran tan numerosos en los primeros dÃas del mundo.
—¡Hipótesis muy ingeniosa! —exclamé yo un poco a mi pesar.