Viaje al centro de la tierra

Viaje al centro de la tierra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

7

Así concluyó aquella memorable sesión. La charla me dio fiebre. Salí del gabinete de mi tío como aturdido; en las calles de Hamburgo no había suficiente aire para reponerme. Llegué, pues, a las orillas del Elba, hasta la barca de vapor que comunica la ciudad con el ferrocarril de Hamburgo.

Llegué, pues, a las orillas del Elba.

¿Me había convencido lo que acababa de oír? ¿No estaría sometido al influjo del profesor Lidenbrock? ¿Debía tomar en serio su resolución de ir al centro de la Tierra? ¿Acababa de oír las especulaciones insensatas de un loco o las deducciones científicas de un gran genio? En todo aquello, ¿dónde terminaba la verdad y dónde comenzaba el error?

Me debatía entre mil hipótesis contradictorias sin poder aferrarme a ninguna.

Sin embargo, recordaba haber estado convencido, aunque mi entusiasmo comenzaba a moderarse; pero me habría gustado partir inmediatamente y no tener tiempo para reflexionar. Sí, en aquel momento no me hubiera faltado valor para hacer mis maletas.

Debo confesar, sin embargo, que una hora después aquella sobreexcitación decayó; mis nervios se distendieron, y de los profundos abismos de la Tierra subí a su superficie.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker