Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra —Por mar, atravesando la bahÃa. Es el camino más rápido.
—Sin duda, pero es imposible tomarlo.
—¿Por qué?
—Porque no tenemos ni un solo bote en Reikiavik.
—¡Diablos!
—Tendrá que ir por tierra, siguiendo la costa. Será más largo, pero más interesante.
—Bueno. Ya veré el medio de procurarme un guÃa.
—Precisamente puedo ofrecerle uno.
—¿Un hombre seguro, inteligente?
—SÃ, un natural de la penÃnsula. Es un cazador de éideres[5] muy hábil y del que quedará usted satisfecho. Habla danés perfectamente.
—¿Y cuándo podré verle?
—Mañana, si usted quiere.
—¿Por qué no hoy?
—Porque llega mañana.
—Entonces tendrá que ser mañana —respondió mi tÃo con un suspiro.