Cecilia Valdes
Cecilia Valdes Iba Chepilla a repetir la instancia, pero visto que la recién llegada se sentaba sin más demora, se quedó parada entre ella y su nieta.
—Decía, —agregó Nemesia a poco rato—, que es tarde y venía de prisa. Fui a llevar unas costuras al taller de señó Uribe, y me se ha hecho de noche. Porque resulta que Clarita su mujer es muy conservadora, y después quiso que la ayudara a cerrar la saya de un túnico[95] que está haciendo para la Nochebuena chiquita[96]. José Dolores debe de estar esperándome. El salió del taller mucho antes que yo, pues tenía que tocar en la salve del Santo Ángel Custodio. Por cierto que ha habido mucha gente de fuste esta tarde en la sastrería, todos a buscar ropa para un baile en la Filarmónica, y para las Pascuas de Navidad. A señó Uribe hay que hacerle el encargo con tiempo. Bien que el trabajo le llueve. Todos dicen que está haciendo mucho dinero, pero es más gastador… Mas ahora que me acuerdo, ¿qué sucede por acá? Parecen Vds., muy atribuladas, —dijo Nemesia notando que ninguna de las dos mujeres le prestaba atención.
Suspiró Cecilia únicamente y la abuela dijo: