Cecilia Valdes
Cecilia Valdes Bastó esto poco a romper el encanto; sólo que por aquella tarde y noche Isabel se dedicó a obsequiar y atender a Meneses, aunque no veía el momento de conciliación con Leonardo. Entre tanto, juntos los cuatro fueron al encuentro de doña Juana y del señor Ilincheta que venían a saludar a los recién llegados.