Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules Con este talante, pensando el grand peligro que era en la entrada del dicho lugar, sólo tomó por compañero a Periteo, mancebo esso mesmo y de grand osadía para tal fecho. E ansí andudieron persiguiendo la dicha Proserpina presa y informáronse como y por donde avían de ir. E supieron que en la entrada del infierno havía un can llamado Cervero muy grande con tres caveças, el qual guardava la puerta y comía y desmembrava a los querientes entrar. Por esta razón, Teseo y Periteo rogaron al fuerte Hércules que quisiese con ellos descender defendiéndolos si menester fuese del dicho can fasta entonces no vencido. Hércules, domador de las fieras bestias, satisfaciendo la necesidad y ruegos de aquellos doliéndose si peligrasen, con ellos a los infiernos no dubdó descender. Así, andando en una vía y de un coraçón, quando fueron a la entrada de la infernal cibdad, el can espantable devoró y comió a Periteo que se adelantó mucho no esperando a los otros para entrar. E oviera eso mismo comido y muerto a Teseo [si no][24] fuera por Hércules que le ayudó [abraçándose][25] con el sañoso can Cervero. E, sobrándolo, sacólo fuera de la escura morada mostrándolo a la luz atado en fuerte cadena. E esto fue recordado y escripto en las y entre las de Hércules victorias.
Declaración.