Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules Esta fue una fermosa y de grand fructo fictión por los poetas en la forma y manera seguiente puesta. Entre ellos cuéntanlas muy bien Ovidio en el su Metamorfoseos afirmando que la desa Ceres estando en el reyno de Cecilia al pie del Mongibel aquel año seyendo el tiempo del estío la su fija Proserpina andava con otras donzellas que eran en su compañía por los fermosos y iguales prados cogiendo de las flores que los guarnecían. E así andando Proserpina se alongó de la compañía. E fue vista por Pluto, príncipe del infierno. E codicióla por su fermosura, tanto que salió de Mongibel y la tomó. Otros dicen que fendió la tierra y salió por aquella fendidura, mostrándose y to- /fo. 10 v/ -mó por fuerça a Proserpina y levósela a la fondura de los infiernos para se casar con ella. E quedó el mundo menguado de los dioses, esto es, que no avía quedado otra persona del divinal estado y linaje sino Proserpina y su madre Ceres, que en el mundo dexó. Sola Proserpina era convenible para ser juntada en casamiento y produzir estado divinal. La divinal Proserpina muchos nobles mancebos y de grandes linajes en Grecia demandavan, entre los quales Teseo muy fermoso que era ya en hedad matrimonial y no quería con otra muger casarse, sino que descendiese del verdadero linaje y derecho de los dioses. E, buscando tal, supo que no avía otra quedado para con quien casar pudiese, salvo Proserpina, que en cuerpo y en ánima era levada a los infiernos. E por esto pensó en su coraçón que descendiese a las infernales fonduras y sacase dende y librase a la dicha Proserpina para se juntar en casamiento con ella.