Eneida
Eneida 15 Antes en amigable unión con Troya, aliados sus dioses a los nuestros,
el tiempo en que fue nuestra la fortuna. Llego allí y fundo
entre la corva orilla la primera ciudad. Inicio la tarea con los hados adversos.
Doy a sus habitantes mi mismo nombre, Enéadas[59].
Estaba yo ofreciendo un sacrificio
20 a mi madre Venus y demás dioses por lograr su favor en la empresa comenzada,
y al rey de las alturas y de los moradores celestes sacrificaba un toro
lustroso allá en la playa. Casualmente había cerca un cerro.
En su cima la fronda de un cornejo trenzada a un arrayán
erizado de ramas apiñadas. Me llego allí y me empeño en arrancar
25 su verde lozanía de la tierra por cubrir el altar con su follaje.
Presencio un horrendo prodigio inenarrable. Del arbusto que logro
primero descuajar cortando sus raíces, van fluyendo gotas de sangre negra