Eneida
Eneida de Hermíone, la de Leda, de sus nupcias laconias
y me traspasa a mí como esclava a otro esclavo, a poder de Héleno.
330 Pero Orestes ardiendo de amor impetuoso por la esposa robada
a impulsos de las Furias de sus crímenes, sorprende sin defensa a su rival
y le arranca la vida al pie de los altares de su padre, de Aquiles.
335 Al morir Neoptólemo pasa a Héleno una parte de estos reinos; él los llama caonios
y Caonia a toda la región en memoria del troyano Caón,
y elevó en las alturas otra Pérgamo y otro alcázar de Ilion.
Y a ti, dime, ¿qué vientos, qué hados te han impelido aquí tu rumbo?
¿Qué dios, sin tú saberlo, ha querido impulsarte a estas riberas?
¿Qué es del pequeño Ascanio? ¿Vive? ¿Aspira las auras de los cielos?
340 ¿El que tuviste cuando Troya[73]?. ¿Conserva el niño todavía
algún amor a la madre perdida? ¿Logra su padre Eneas,