Eneida
Eneida «Nacido de una diosa, es patente que navegas por el mar con bien altos auspicios.
375 Así el rey de los dioses distribuye los lotes del destino y hace girar su curso;
éste es el orden de su ciclo. Te voy a revelar
sólo unas cuantas cosas entre muchas
a fin de que recorras más seguro mares acogedores y logres arribar
a un puerto ausonio. El resto se lo vedan a Héleno conocerlo las Parcas
380 y la Saturnia Juno le impide revelarlo. Ante todo esa Italia
que crees al alcance de tu mano, a cuyos puertos próximos,
ignorante de ti intentas arribar,
te la separa un largo estrecho inaccesible al hilo de luengas tierras.
Y has de combar tus remos en las ondas trinacrias
385 y surcar con tus naves el llano del salado mar ausonio.
Y bordear los lagos infernales y la isla de Circe, la de Cólquida,
primero que consigas hallar tierra segura en que fundar tu ciudad.
Te daré las señales, guárdalas en lo hondo de tu mente.